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[mk_gallery title="Así viví los 101 kms de 2018" images="1914" column="1" image_size="full"] Aunque son 101 kilómetros en 24 horas, en Ronda este evento dura una semana y pico. El martes ya se respiraba, ya se notaba, ya se sentía. Era inevitable esa explosión de personas inundando las calles de la ciudad como si de un volcán de lava se tratase. El viernes por la mañana Ronda era ya un hervidero. Ni la corrida goyesca, ni Ronda Romántica. Los 101 llenar la Serranía a unos niveles incomparables. Durante la mañana del viernes paseíto de reconocimiento por la zona nueva, por el Hacho de Montejaque con Miguel Ángel, Mateo y Marián. “No se me antoja especialmente duro, pero aquí vais a venir con 80 kiómetros en las patitas”. Y vaya si se notó el Hacho. Por la tarde paso obligado por la Alameda del Tajo para disfrutar de la gente que a esa hora iba macerando los nervios y compartiendo ese camino tortuoso de entrenos y sacrificios hasta llegar a ese momento, el viernes de los 101. Muchas fotos, muchos selfies, buenos ratos de charla y las preguntas típicas en la cabeza. [mk_gallery title="La Legión estrenaba arco de meta en esta edición" images="1902" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="Hay detalles cientouneros para todos los gustos" images="1903" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="Con dos ciclistas ilustres. Por lo menos en mi casa... " images="1906" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="``Los Caracoles`` taberna que es meeting point en las previas de los 101 kms" images="1892" column="1" image_size="full"] Hicimos un esfuerzo por quitarle un poquito de hierro a tramo nuevo del Hacho, pero se notaba entre los cientouneros/as ese respeto a esos nuevos 230 m de positivo que acumulaba la carrera en el kilómetro 80. Nos marchamos de la Alameda casi de noche, con la Fiesta de la Pasta en marcha para acudir a la tradición propia de degustar una hamburguesita de rabo de toro de Casa Mateos. No lo podemos considerar carga de hidratos, pero Joe (Subbética Outdoor) y Miguel Ángel (Madrid-Sierra Abuela) no me dejaron otra opción. Este año teníamos overbooking pero estábamos contentos, compartíamos espacio con Luismi Ochoa (8A), Nacho López Lendinez (BTT) y John Ortiz (Fotógrafo). [mk_gallery title="Prohibido no sonreir" images="1908" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="Sonrisas con buenos amigos venidos desde todas partes" images="1907,1905,1904,1895,1896" style="style3"] Suena el despertador a las siete de la mañana y quince minutos. Apenas acabo de abrir los ojos y me doy cuenta de que es el gran día, son los 101 kilómetros de Ronda. Desayunamos y salimos para el campo de fútbol. La zona 0 de la salida de los 101 está a tope de coches y de gente. Unos montando bicis, otros buscando un sitio para desayunar, otros haciéndose fotos y otros enganchados al teléfono explicándole a un tercero dónde están ahora mismo. Es el mercado persa del deporte. Gente de toda España, de todo el mundo. Todos pensando en estar dentro del cajón ya. Caminamos hacia la salida y nos encontramos con los chicos de Jero Music. Aquel sitio suena así porque Jero y Viru ponen mucho de su parte para que así sea. Todo listo y preparado. Suena “I don’t want to miss a thing” de Aerosmith y comienza la arenga de arranque. Y ahí es donde empiezan a pasar los minutos a una velocidad de vértigo. En menos que canta un gallo estamos en la cuenta atrás de las bicicletas. A la salida me meto en fango y no consigo salirme y orillarme hasta que no estoy fuera del campo de fútbol. En esa salida no puede uno confiarse. Y empieza esa especie de baile de máscaras donde cada uno grita en el micrófono lo que quiere. Llevo un buen rato con la gopro y el micro en la mano. Se nota el aumento de dorsales. El ambiente ya no puede ser más bonito. [mk_gallery title="Compañeros de equipo de Pizarra" images="1926" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="¡En marcha las bicis!" images="1913" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="Entrevistando a Joan Marc antes de salir" images="1917" column="1" image_size="full"][mk_gallery title="Ambiente cientounero" images="1918,1915" column="2" image_size="full"][mk_gallery title="Sonidos de la banda de guerra del tercio" images="1935" column="1" image_size="full"] Se marcha la última bicicleta y se empieza a montar el corralito de marchadores. Muchos nervios y tensión por delante de los que quieren coger un buen sitio para evitar tapones, cuando se abre la cinta de acceso al tartán se incorporan algunos corredores y equipos al cajón. A pecho descubierto. Hay silbidos y quejas de algunos de los corredores que llevan un buen rato esperando a que se abra el corralito. El tema de los cabezas de serie siempre es delicado. Vemos muchas caras conocidas que van a intentar disputar la prueba: Benjamín, Nono, Joan, Patricia, Julio, Ana… La concentración delante es máxima, aunque todavía queda tiempo para alguna broma y el sentido del humor. ¡Que se note que estamos en los 101! A partir de las once menos cuarto comienza el homenaje al Teniente Muñoz Castellanos. El campo de fútbol en silencio impresiona. Suena un toque de oración y a continuación se entona “El novio de la muerte”. El momento es singular. No recuerdo nada parecido. Es el mismo “Novio de la muerte” que se canta en las procesiones o en el homenaje a los caídos de cada sábado legionario que me ha tocado cubrir. Pero hoy es diferente. Hoy lo cantan los legionarios y lo canta la gente. Desde luego el que inventó los 101, inventó el vínculo perfecto entre Legión y sociedad. El que no me crea es porque no ha vivido ese momento. Viene la salida y la arenga de Martín Cabrero. Estoy nervioso. Noto como suben y bajan cosquillas de arriba abajo. Durante el rato que dura la arenga me pierdo en la mirada de Nono. Esa mirada de las grandes ocasiones. La concentración del guerrero. Cerca está Joan Marc. No está en primera fila porque supongo que sabe que no necesita estarlo. La foto que espera Joan es la de la Alameda. Y lleva trabajando para eso durante muchos meses. Cuenta atrás y sale la carrera. Ahí comienza la dura